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Voz de Alarma # 4 Si algo está escrito es el fin de esta pesadilla

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Alberto Franceschi G.
Desde el exilio: 30 de Marzo de 2015
Hace 15 días, el 14 de Marzo, como les contaré al final, ocurrió un hecho que por sí solo dibuja nuestro futuro político inevitable, marcado por la generación de disturbios masivos y colapso de la autoridad de Estado, nada será espontáneo, sino provocado por la manifiesta opresión política por parte del lumpenaje corrupto, que indujo al desastre de la economía nacional, que arrastra a todas las instancias del gobierno y del Estado y con ellos nuestras propias vidas, tributarias del tejido social que ahora estalla, porque estaba basado en esa economía que logró despedazar, estos títeres del totalitarismo estatista cubano chulo.
Antes de relatarles el episodio permítaseme, aunque se me comprenda poco, pero si viene al caso, saludar como una muestra positiva de nuestra cultura política, que aún esto no salta por aires, con ribetes de tragedia histórica, porque quizá todavía moldee nuestra conducta civilizada lo que aprendimos por mandato de nuestro casi suicidio como orden histórico social.
Aunque se tengan muchas dudas sobre la certeza de la cercanía de la explosión social, es un hecho que ya maduró, hace tiempo, la voluntad de salir a manifestar de forma violenta para terminar con toda esta estafa del chavismo y sus apandillados, quienes han continuado usurpando el poder mucho más allá del límite tolerable desde el punto de vista social, es decir soportable sin que ello convoque el suicidio del orden social mismo. Solo que demasiada gente aún se contiene, traga entero y espera, no solo por miedo, que si bien es de cada uno, también expresa esa percepción colectiva que nos viene del tormentoso siglo 19, del 23 al 26 de Enero de 1958, y del más reciente 28 de febrero 1989, cuando llegamos a temer de nosotros mismos. Por la sencilla razón que pudimos desencadenar las peores conductas disolutas del bacanal social, de la orgia del saqueo violento y de linchamientos por turbas enceguecidas, de lo que preferimos no hablar, porque como los alemanes respecto a los nazis, queremos que “no se sepa” de lo que somos capaces.
No es que ocultemos que con demasiada frecuencia somos dados a mezclarnos a transgresiones graves y en actos violentos, incluyendo hasta los linchamientos que se han dado muchas veces contras hampones y violadores en barriadas venezolanas. Tampoco se vale que disimulemos conductas como la del Dakaso inicial en Valencia a finales del 2013, cuando la turba entraba a “comprar” televisores extraplanos de 50 pulgadas. Pero el país al que seguimos perteneciendo no es el de los que ocupaban la camioneta de policía full de equipos llevándose también los suyos, sino el de aquellos ordenados ciudadanos que reclamaban airadamente a los “bachaqueros” que sacaban presurosos su botín de la tienda, a quienes insultaban y castigaban, llegando al extremo que les arrancaban los TV y los “batían contra el suelo” con absoluto desprecio de su gran valor comercial.
Quisiera se detengan seriamente a reflexionar, sobre todo los “rojitos” que aún creen en poder seguir indefinidamente usufructuando de sus conductas características de una especie dedicada a la sevicia social, con la soberbia de quienes practican con esa típica actitud del bocón vulgar, que exhibe su abuso de poder de Estado, también propia del hampón prevalido de un arma, que aterroriza una familia presa de pánico, apiñada y ultrajada en un rincón en su propia vivienda desvalijada.
Como feché al principio, el hecho que relataré fue contado por una participante de una marcha oficialista contra Obama, que tuvo como escenario las primeras cuadras de la Avenida Intercomunal del Valle en el sentido hacia Coche. Contaba ella, con la mirada perdida como interrogándose a sí misma: ¿Cómo fue que llegamos hasta aquí, porqué seguimos creyendo que esto puede mantenerse?: “Marchamos con una sensación de soledad tremendo porque sentíamos físicamente el aislamiento de la gente que abandonó la gran avenida que era nuestra si, pero en su desmedida capacidad que desnudaba más aún nuestro propio atrevimiento de pretender colmarla” “apenas arrancó la marcha empezaron desde muchas ventanas de las torres de apartamentos a gritarnos de todo y luego lanzarnos toda clase de objetos y agua, meado, trozos de hielo y bolsas de pupú. Fueron los peores insultos que he recibido en mi vida y yo los sentía aún más lacerantes porque yo estaba absolutamente en contra, como lo estoy hace tiempo, de abandonar nuestro trabajo y responsabilidades en las oficinas de los ministerios, para ser obligados y disfrazados con la franela roja, a marchar y asistir a eventos ridículos, aclamacionistas una y otra y otra vez”
Esa misma Avenida Intercomunal del Valle fue, decenas de veces, escenario de multitudinarias marchas de apoyo a Chávez, vitoreado desde los mismos apartamentos desde donde ahora les gritan la indignación colectiva hasta aliñada de excrementos…No pude evitar recordar como al principio de la era chavista éramos los Diputados al Congreso extinto, que por cierto entregaron los pimpollos de la vieja clase política y los 4 solitarios de 131, que éramos las voces de aquella Constituyente fraudulenta, quienes sufríamos los peores vejámenes por parte de las tropas de la camarada Lina Ron, bajo mando directo del inefable cucuteño y su segunda, hoy primera combatiente, al mando de la horda de asaltos al Congreso. Y eso siguió contra los primeros diputados a la Asamblea Nacional. Recuerdo al Diputado Andrés Velázquez quejándose de ser bombardeado con excremento humano y a Rafael Marín (Ran Ran) casi asesinado con un pedazo de viga que le “asestó”, contra su cabeza, remendada desde entonces con metal, un lumpen de esa mafia que “cuidaba” la hegemonía territorial de los rojos sobre las inmediaciones del Capitolio y la Plaza Bolívar.
Tuvimos que esperar 16 años para ver invertidos los papeles.
Y este es el signo de los tiempos. Nuestro territorio es ahora TODO EL PAIS y ellos, en cada vez más ridícula minoría corren temerosos para que no les caiga la bolsa de mierda en la cabeza.
Cuando esa joven profesional contó lo sucedido ese día “me cayó la locha”. Empezó la cuenta regresiva me dije, no importa cuánto tarde todavía. Volveremos a lo sucedido el 24 de Enero de 1958, que nunca relatamos porque quizá nos avergüenza. La turba asaltaba e incendiaba el edificio de la Seguridad Nacional y perseguían y linchaban salvajemente a los esbirros que conseguían con una sevicia igual o peor a como ellos había tratado a los presos en las tenebrosa cárceles de la dictadura.
Es esta la imagen que está impresa en el subconsciente colectivo. La chama no lo sabe, no lo vivió, pero igual “lo siente” porque está allí, con la fuerza de imágenes que sobrecogen y aterran. Están en el ambiente, aparentemente imperceptibles, pero están más que vivas, se olfatean, como provenientes de un aire espeso lleno de sed de venganza animal, contra millones de actos de atropellos, de asesinatos causados por el hampa social y política ruin bajo el chavismo…
¿Cuánto aguanta esto para que estalle, sobre todo tomando en cuenta que la estolidez de los gobernantes atiza día a día la llama del odio y del resentimiento, ahora contra ellos?
Muchos lectores casi como reclamo me escriben diciéndome “ ¿pero cuando es que va a suceder? Y mi única respuesta es: Ojalá no suceda porque quizá nos toque lamentarlo por años. Pero para que eso NO suceda, en forma de cataclismo social y de desgarramiento político y lo más grave TERRITORIAL, debe ocurrir una cadena de hechos que solo las FAN pueden y DEBEN realizar. Porque si algo está escrito es el fin militarizado de esta pesadilla.
En el horizonte, ojala inmediato, se dibuja una ruptura militar, un “GOLPE CONSTITUYENTE” dictado por ESTADO DE NECESIDAD y es de esto que les comentaré en mi próxima entrega.

Voz de Alarma # 4 Si algo está escrito es el fin de esta pesadilla

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Alberto Franceschi G.
Desde el exilio: 30 de Marzo de 2015
Hace 15 días, el 14 de Marzo, como les contaré al final, ocurrió un hecho que por sí solo dibuja nuestro futuro político inevitable, marcado por la generación de disturbios masivos y colapso de la autoridad de Estado, nada será espontáneo, sino provocado por la manifiesta opresión política por parte del lumpenaje corrupto, que indujo al desastre de la economía nacional, que arrastra a todas las instancias del gobierno y del Estado y con ellos nuestras propias vidas, tributarias del tejido social que ahora estalla, porque estaba basado en esa economía que logró despedazar, estos títeres del totalitarismo estatista cubano chulo.
Antes de relatarles el episodio permítaseme, aunque se me comprenda poco, pero si viene al caso, saludar como una muestra positiva de nuestra cultura política, que aún esto no salta por aires, con ribetes de tragedia histórica, porque quizá todavía moldee nuestra conducta civilizada lo que aprendimos por mandato de nuestro casi suicidio como orden histórico social.
Aunque se tengan muchas dudas sobre la certeza de la cercanía de la explosión social, es un hecho que ya maduró, hace tiempo, la voluntad de salir a manifestar de forma violenta para terminar con toda esta estafa del chavismo y sus apandillados, quienes han continuado usurpando el poder mucho más allá del límite tolerable desde el punto de vista social, es decir soportable sin que ello convoque el suicidio del orden social mismo. Solo que demasiada gente aún se contiene, traga entero y espera, no solo por miedo, que si bien es de cada uno, también expresa esa percepción colectiva que nos viene del tormentoso siglo 19, del 23 al 26 de Enero de 1958, y del más reciente 28 de febrero 1989, cuando llegamos a temer de nosotros mismos. Por la sencilla razón que pudimos desencadenar las peores conductas disolutas del bacanal social, de la orgia del saqueo violento y de linchamientos por turbas enceguecidas, de lo que preferimos no hablar, porque como los alemanes respecto a los nazis, queremos que “no se sepa” de lo que somos capaces.
No es que ocultemos que con demasiada frecuencia somos dados a mezclarnos a transgresiones graves y en actos violentos, incluyendo hasta los linchamientos que se han dado muchas veces contras hampones y violadores en barriadas venezolanas. Tampoco se vale que disimulemos conductas como la del Dakaso inicial en Valencia a finales del 2013, cuando la turba entraba a “comprar” televisores extraplanos de 50 pulgadas. Pero el país al que seguimos perteneciendo no es el de los que ocupaban la camioneta de policía full de equipos llevándose también los suyos, sino el de aquellos ordenados ciudadanos que reclamaban airadamente a los “bachaqueros” que sacaban presurosos su botín de la tienda, a quienes insultaban y castigaban, llegando al extremo que les arrancaban los TV y los “batían contra el suelo” con absoluto desprecio de su gran valor comercial.
Quisiera se detengan seriamente a reflexionar, sobre todo los “rojitos” que aún creen en poder seguir indefinidamente usufructuando de sus conductas características de una especie dedicada a la sevicia social, con la soberbia de quienes practican con esa típica actitud del bocón vulgar, que exhibe su abuso de poder de Estado, también propia del hampón prevalido de un arma, que aterroriza una familia presa de pánico, apiñada y ultrajada en un rincón en su propia vivienda desvalijada.
Como feché al principio, el hecho que relataré fue contado por una participante de una marcha oficialista contra Obama, que tuvo como escenario las primeras cuadras de la Avenida Intercomunal del Valle en el sentido hacia Coche. Contaba ella, con la mirada perdida como interrogándose a sí misma: ¿Cómo fue que llegamos hasta aquí, porqué seguimos creyendo que esto puede mantenerse?: “Marchamos con una sensación de soledad tremendo porque sentíamos físicamente el aislamiento de la gente que abandonó la gran avenida que era nuestra si, pero en su desmedida capacidad que desnudaba más aún nuestro propio atrevimiento de pretender colmarla” “apenas arrancó la marcha empezaron desde muchas ventanas de las torres de apartamentos a gritarnos de todo y luego lanzarnos toda clase de objetos y agua, meado, trozos de hielo y bolsas de pupú. Fueron los peores insultos que he recibido en mi vida y yo los sentía aún más lacerantes porque yo estaba absolutamente en contra, como lo estoy hace tiempo, de abandonar nuestro trabajo y responsabilidades en las oficinas de los ministerios, para ser obligados y disfrazados con la franela roja, a marchar y asistir a eventos ridículos, aclamacionistas una y otra y otra vez”
Esa misma Avenida Intercomunal del Valle fue, decenas de veces, escenario de multitudinarias marchas de apoyo a Chávez, vitoreado desde los mismos apartamentos desde donde ahora les gritan la indignación colectiva hasta aliñada de excrementos…No pude evitar recordar como al principio de la era chavista éramos los Diputados al Congreso extinto, que por cierto entregaron los pimpollos de la vieja clase política y los 4 solitarios de 131, que éramos las voces de aquella Constituyente fraudulenta, quienes sufríamos los peores vejámenes por parte de las tropas de la camarada Lina Ron, bajo mando directo del inefable cucuteño y su segunda, hoy primera combatiente, al mando de la horda de asaltos al Congreso. Y eso siguió contra los primeros diputados a la Asamblea Nacional. Recuerdo al Diputado Andrés Velázquez quejándose de ser bombardeado con excremento humano y a Rafael Marín (Ran Ran) casi asesinado con un pedazo de viga que le “asestó”, contra su cabeza, remendada desde entonces con metal, un lumpen de esa mafia que “cuidaba” la hegemonía territorial de los rojos sobre las inmediaciones del Capitolio y la Plaza Bolívar.
Tuvimos que esperar 16 años para ver invertidos los papeles.
Y este es el signo de los tiempos. Nuestro territorio es ahora TODO EL PAIS y ellos, en cada vez más ridícula minoría corren temerosos para que no les caiga la bolsa de mierda en la cabeza.
Cuando esa joven profesional contó lo sucedido ese día “me cayó la locha”. Empezó la cuenta regresiva me dije, no importa cuánto tarde todavía. Volveremos a lo sucedido el 24 de Enero de 1958, que nunca relatamos porque quizá nos avergüenza. La turba asaltaba e incendiaba el edificio de la Seguridad Nacional y perseguían y linchaban salvajemente a los esbirros que conseguían con una sevicia igual o peor a como ellos había tratado a los presos en las tenebrosa cárceles de la dictadura.
Es esta la imagen que está impresa en el subconsciente colectivo. La chama no lo sabe, no lo vivió, pero igual “lo siente” porque está allí, con la fuerza de imágenes que sobrecogen y aterran. Están en el ambiente, aparentemente imperceptibles, pero están más que vivas, se olfatean, como provenientes de un aire espeso lleno de sed de venganza animal, contra millones de actos de atropellos, de asesinatos causados por el hampa social y política ruin bajo el chavismo…
¿Cuánto aguanta esto para que estalle, sobre todo tomando en cuenta que la estolidez de los gobernantes atiza día a día la llama del odio y del resentimiento, ahora contra ellos?
Muchos lectores casi como reclamo me escriben diciéndome “ ¿pero cuando es que va a suceder? Y mi única respuesta es: Ojalá no suceda porque quizá nos toque lamentarlo por años. Pero para que eso NO suceda, en forma de cataclismo social y de desgarramiento político y lo más grave TERRITORIAL, debe ocurrir una cadena de hechos que solo las FAN pueden y DEBEN realizar. Porque si algo está escrito es el fin militarizado de esta pesadilla.
En el horizonte, ojala inmediato, se dibuja una ruptura militar, un “GOLPE CONSTITUYENTE” dictado por ESTADO DE NECESIDAD y es de esto que les comentaré en mi próxima entrega.

Voz de Alarma # 3 El Peligro Real De Disolución Nacional

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Por Alberto Franceschi G
Desde el exilio: 29 de Marzo de 2015
Que el pueblo llano no se haya dado cuenta aún es más bien lógico, pero que las élites llamadas “cultas” tampoco lo entiendan es de una gravedad inusitada: estamos al borde de desencadenar la disolución del Estado venezolano y todavía hay quienes se creen en el derecho de “poseer” su dirección política, como si se trata solo de “repartir” la renta petrolera menguada con sus actuales comensales u otros distintos, o con otros beneficiarios, bien sean emergentes o revanchistas del pasado, desalojados de sus enormes privilegios a inicios de este siglo.
Perdóneseme antes que nada el abuso de meter entre los “cultos” a la masa de indigentes intelectuales de la llamada izquierda que pulula entre los beneficiarios de este régimen en pleno colapso y que fueron “formados” en su mayoría en las universidades autónomas e institutos militares en las últimas décadas, donde se cuentan por decenas los exministros chavistas.
EL territorio de esta república nuestra, aunque semeje la piel de zapa encogida por la idiotez de sus gobernantes en los casi dos siglos de nuestra existencia separada de la Gran Colombia y del imperio español, puede ser objeto, en cuestión de muy pocos años y cuidado si de pocos meses, de un conflicto de rapiñas de efectos demoledores , por haber cohonestado, nuestras FFAA, bajo sus propias narices y hasta presenciándolo impasibles, el descuartizamiento de nuestra base territorial, que nos funda como nación y Estado independiente.
Los altos mandos de las FFAA de forma absolutamente inequívoca se han comportado como sujetos cómplices infraganti del crimen de lesa patria, abandonándola a su peor suerte.
Si aún hay paniaguados llenos de medallas en su uniforme, que suenan como un “chineco” navideño al caminar, hechos con chapitas de mayor utilidad que esas condecoraciones, más les convendría pedir la baja ante la certeza que serán llevados a la aventura de mayor sinrazón de toda su vida, si es que pretendieran ser usados en la “defensa” del estado chavista que hace de proconsulado cubano.
Al hecho repugnante de ver perdido nuestro control soberano sobre vastos territorios de los estados de fronteras, hoy bajo dominio de las FARC, por decisión del “comandante eterno” que auspició o celestineó esa usurpación, ahora se suma al demencial control de las bandas paramilitares rojas llamadas “colectivos revolucionarios” que están todos siendo sometidos a sangre y fuego, a la autoridad ilegal de Freddy Bernal como “delegado oficial” de Maduro y Cilia Flores para esos menesteres.
Los “colectivos” de varias ciudades, así como ocurre con los Frentes de las FARC y partidas de bandoleros del ELN y paramilitares, están asumiendo el control territorial a espaldas o mejor dicho a expensas por exclusión de la autoridad del Estado. Es esta la primera fase de la disolución territorial, luego obligadamente sobrevendrá la presencia de tropas “amigas” o “enemigas” según sea la ubicación ideológica que se atine a adoptar… y ya estaríamos entonces a punto de presenciar el colapso histórico de la base territorial que daba realidad a nuestro Estado venezolano.
El cáncer político de Chavismo y su metástasis masiva representada en el madurismo-diosdadismo está a punto de hacerse visible ante el pueblo común que los padece pero aún no ante sus beneficiarios: las élites de ambos bandos que les han prohijado o alcahueteado, hasta llegar a esta pavorosa situación donde aquello que se llamaba el Estado Venezolano será convertido en un guiñapo, en jirones en manos de pandillas, bajo garras de “perros de la guerra” de mafias narco-traficantes.
ESTA ES LA HERENCIA DE CHAVEZ y de sus hijos malvados, que simulan idiotez, lo que nada les cuesta por serlo también para acometer, solo por ambición de latrocinios gigantescos, esta asquerosa tarea de ejercer como mandamases a la fuerza de este proceso de caos y disolución nacional solo amparados en la docilidad y cabronería de los altos mandos militares que son parte indisoluble de esas mismas elites del caos, encorbatados o uniformados.
¿Cuál es el límite jóvenes oficiales y soldados? ¿Cuántas fosas comunes deberán llenarse por decisión de sus oficiales superiores para que entiendan que aquello que separa a una nación de bárbaros de una civilizada es la convivencia dentro y sobre un territorio común, amparadas por la aplicación de leyes emanadas de una autoridad legítima?

Voz de Alarma # 2 Prepararse para soluciones de fondo, Nuestra élite es parte del problema

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Desde el Exilo por: Alberto Franceschi G.
28 de marzo de 2015
El tema del Cuando, Como y con cual escenario probable de trama continua o discontinua de eventos, que se escenificarían el final presencial de este malhadado régimen como periodo histórico de hegemonía chavista sobre sobre nuestro Estado y sociedad venezolana, es muy difícil de abordar, no solo por su complejidad, sino para poder lograr NO generar falsas expectativas.
Si pudiéramos acometer este objetivo teórico y elaborar los pronósticos del caso, con asertividad y sencillez, deberíamos poder responder a todas las principales interrogantes sobre el “como” creemos que puede terminar el régimen chavista-castrista, y de paso, siendo todavía más complicado, visualizar el “cuando” ese final se produce, porque ello tiene que ver con la capacidad de respuestas de resistencias a su expulsión que aun detenten los rojos, para con sus aliados de la élite venezolana diferir, por el mayor tiempo posible, la contingencia de su eyección del poder.
Como quiera que aquello que se tiene por adquirido en la hipótesis, a saber la salida de esta gente del control de la república, es precisamente el objetivo fundamental de la aplastante mayoría nacional, debemos entonces lograr llegar hasta delimitar responsabilidades de: Cómo y porque tales eventos no terminan por irrumpir, sobre todo si comprendemos el peso enorme del concurso eminentemente político de resistencias entre quienes siguen en la cohabitación con el régimen y ayudan así, desde nuestro campo, a evitarse, para evitarles, un escenario de ruptura real y profunda, que implican los términos en que aspiramos presenciar el finiquito real, visible y perecedero del escenario de su final histórico.
Por supuesto damos por sentado que se operará un cambio drástico y definitivo de este régimen que conlleva la anulación de sus responsables, es decir advendrá el escenario de su sustitución por otra trama institucional sobre la que deberemos reconstruir el Estado venezolano, ahora en escombros, con la certeza además que tal nueva fase en la vida de la Republica deberá acometerse con una nueva clase política, una nueva elite empresarial y financiera y por supuesto con una reconstrucción del estamento militar, policial y de, mínimo, TODAS las altas capas decisorias de la burocracia estatal en particular de la empresas, bancos, y servicios públicos con manejo de grandes recursos, que al propio tiempo son fuentes inagotables de corrupción, depredación y peculado de uso.
A veces me temo que no termina de entenderse que aquello que ha de producirse tarda tanto porque precisamente se trata de un nuevo trastrocamiento de alcance histórico de la sociedad venezolana, que esta vez deberá expresarse como en 1821-30, 1898, 1936, y 1958, en un cataclismo social económico, político, jurídico, militar y que hunde sus raíces históricas en lo que dejó de hacerse, o se hizo pésimo, por acción u omisión en los últimos 20 años antes de 1998 cuando se toleró y hasta se auspició la sinrazón de haber permitido la destrucción del Estado venezolano que realizó Chávez, sobre la base de imponer una gangrena institucional sectaria y socialmente lumpen, que se sumaron, dando un salto cualitativo, a las evidentísimas taras del régimen “democrático representativo” partidista clientelar anterior.
La primera advertencia que asumimos es indicar con responsabilidad, que el desmantelamiento, es de tal profundidad, en el orden económico, social, jurídico y militar anterior, resumidos en estos cuatro ítems fundamentales, para no agregarle las otras decenas de colaterales que se subsumen en ellos igualmente dañados de forma irreparable, que ello nos lleva a la conclusión que ha se rehacerse TODO EL ESTADO, lo cual implica jerarquizar de nuevo TODO el orden social que le acompaña es decir la trama económica, financiera y por sobre todo el sustrato jurídico sobre el que deban volver a basarse las formas de propiedad que tienen como colateral necesaria, en muchos aspectos, las relaciones laborales, y el nivel de control propiciado por el estatismo creciente de los últimos 60 años sobre el aparato productivo, comercial y financiero, cuyo colofón final y dantesco fue el poder omnímodo del chavismo disponiendo caprichosamente de todo para generar un EstadoForajido y sus sustentos sociales basados en nuevas clases propietarias edificadas sobre el hampa política.
La verdadera razón por la que no alcanzamos a distinguir en los rangos de la oposición política, llámese MUD u otros, una verdadera antítesis de este régimen, es sencillamente porque son parte suya, apenas acompañándoles de forma mojigata, con algún asco, pero degustando sus frutos pestilentes nacidos de las corruptelas del dinero fácil.
La “democracia representativa” anterior, que era en lo fundamental una rebatiña clientelar que comenzaba por la apropiación indebida de la parte sustancial del ingreso nacional neto, por parte de la frívola élite viciosa que se desarrolló consustanciada con las permisividades y tráficos derivadas u originados en el control de cambios y el fraude bancario, como masa de beneficios ilegales delictivos.
Nuestra elite económica, que adversó a Carlos Andrés Pérez hasta echarlo del poder, por querer poner coto parcial a este rasgo distintivo del asalto por mampuesto al ingreso petrolero neto, obligándoles a competir y a renunciar a parte sustancial de sus privilegios nacidos de la exclusión de la mayoría nacional del usufructo de ese ingreso nacional neto, resolvió traer al poder a Caldera su ideólogo golpista de ocasión y al propio Chávez, con la intención de realizar nuevos repartos desiguales, con la sorpresa final que el caudillo llanero, con la cabeza bastante desordenada por Fidel Castro, más bien tenía en mente la fundación de otra elite, una nueva, de origen social lumpen y nutrida por resentidos sociales y oportunistas de baja estofa que terminaron por apropiarse en tiempo record de la más colosal cifra de dinero expoliado a sociedad alguna, solo comparable a viejas castas de la nobleza europea, a Marajás de la India o a potentados de casas reales de Brunei, de árabes del golfo y de Arabia Saudita.
Terminar con el reinado de la casta chavista no significa desplazar solo a un grupo de prevalidos del poder político, con lealtades delictivas masivas que alcanzan a muchos personeros de las viejas elites proyectadas como oposición política convenida.
Se trata de abolir un régimen que desarrolló aceleradamente un sistema de rápidas alianzas de clases ,subclases y estamentos, como el militar y que aupó los sólidos nexos orgánicos con la propia hampa social beligerante, cuya mejor síntesis son “Colectivos” paramilitares con disfrute de control territorial para sus fechorías, en amplias zonas urbanas que están inaugurando en estos días bajo la dirección y auspicios de Freddy Bernal y Cilia Flores, consorte del paniaguado Presidente Maduro y con las FARC, ocupante por tolerancia aviesa de nuestras FAN en nuestros Estados de territorios de fronteras. Esta es una verdadera cohorte de chantajistas y matones al servicio de la permanencia criminal de la casta roja en el poder.
Para decirlo en términos convencionales: la salida del poder del régimen civil-paramilitar-hamponil-chavista, ahora “madurista-diosdadista” no puede darse por vías “reformistas”. La mutación no es viable sino se va a la raíz económico-social-paramilitar de lo que da sustento al poder de la casta roja y es por ello, que en estricto sentido, ha de provocarse una revolución jurídico-política y en cierto sentido de reversión económico-social, por cuándo debe eliminarse la base de sustentación material, no solo política sino la paramilitar con sustento financiero, que de no hacerse no tardarían en hacer un infierno del nuevo régimen, incluyendo la promoción de una guerra irregular y con acciones terroristas desenfrenadas como su lógica oposición.
Muchas veces, por haber precisamente creído o más bien por todavía creer, que este régimen puede abandonar la escena con una simple elección trucada, no se entiende lo dramático que va a resultar la expulsión del régimen chavista forajido y la reconstrucción del Estado venezolano.
La conducta política típica de la clase delincuente controlando el poder de Estado, ha sido desde los tiempos de Chávez, buscar por supuesto la aquiescencia del grueso de la población mediante las concesiones de orden económico, mediante el subsidio directo de buena parte de sus consumos corrientes. Pero ello sería insuficiente, como explicación, sino hubieren mediado los privilegios dados a los políticos de oposición y a sus clientelas, así como a los magnates banqueros y a plutócratas mediáticos.
Quien diga, en TODOS los segmentos sociales, que el chavismo NO repartió bolívares o dólares subsidiados bajo su hegemonía, sencillamente no habría descubierto la esencia del consenso político-social que se estableció con los representantes de las elites.
Cinco de cada 10 políticos que se creyeron elegibles y candidatos a disfrutar canonjías y migajas del régimen lo lograron. Ocho de cada 10 empresarios, dispuestos a guisar en grande en sociedad con cacos de las finanzas del aparataje cambiario, financiero y bancario del régimen, también lograron “arrimarse al sabor” de la mermelada roja, que nubló el entendimiento de muchos.
La prédica simplista echó a rodar la tesis que los responsables de sostener este régimen de prevaricadores de depredadores de oficio son los militares, sin dejar de tener en parte razón, pero lo que nunca dice es que por cada militar ladrón o guisador hay 20 ó 50 “civiles” empresarios, politiqueros y burócratas, que presionan sobre el estamento militar para repetirle que deben continuar siendo leales al régimen y mantenerse en los canales institucionales como modus vivendi con él.
¿Cómo evitar no detectar en todas las declaraciones hechas por años por los de la cúpula opositora, sobre el tema de la insurgencia militar, una lealtad perruna con el propio régimen chavista? Eso es tan obvio que solo habría que encontrar las razones crematísticas, cuando se puedan descubrir, para devolver atrás la grabación y comprender las “poderosas razones” de estos “demócratas” siempre tasadas en dólares CADIVI para entenderlas cabalmente.
Quién diga que se trata de abolir un sistema comunista implantado por los cubanos y sus socios lumpenes izquierdistas venezolanos está diciendo solo una verdad parcial, mezclada con una gran falsificación que nunca se aborda: este régimen es también un producto de los hijos bastardos de nuestras viejas elites económicas y políticas. Este régimen es la continuidad estricta de la “Cuarta” por eso ha durado, por eso es tan difícil imaginar su caída, que deberá arrastrar al gobierno en conjunto con su oposición, llevándose por delante a toda la elite guisadora y potentada, que por si faltaran desgracias se convirtieron en sus lobistas internacionales.
Con 17 años de retardo el Estado USA ha entendido que estos socios venezolanos que llenan de dólares sus abultadas cuentas mayameras ahora son demasiado problemáticos para seguir callando sus nexos con el narcotráfico y el terrorismo islámico radical y es eso lo que motiva los cambios reales en la percepción de Norteamérica, que implicará seguramente la influencia dominante de un nuevo factor de tipo geopolítico en la situación de desbarranque que se avecina en Venezuela. Seguiremos en esta línea de análisis.

Voz de alarma 1 ¿Seremos Ocupados, Invadidos o descuartizados como nación?

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Desde El exilio: Alberto Franceschi G.
27 de Marzo de 2015

Este articulo en 37 dias llevaba 83.100 Twittes. desde mi blog: Albertofranceschi.com ¿un millon dos millones de lecturas?

Son tantas las confusiones que el régimen chavista y los portavoces de su oposición alcahueta han generado en la mayoría de la población venezolana y de pueblos solidarios con nuestra lucha común por la causa de la libertad, que ahora ya constituye un deber insoslayable, aún desde el exilio, o mejor dicho sobre todo para sobrellevarlo de forma útil, dada la posibilidad de poder razonar sin las presiones de la persecución o la censura inmediata de los prevalidos de la tiranía, lograr razonar sobre temas que empezaron a convertirse en tabú, en “temas inconvenientes”, sobre todo para politiqueros que aspiran ser electos, alguna vez, a jefaturas de clientelas, en razón de sus opiniones simpáticas por ser prescindentes de los lógicos y duros contenidos subversivos que implican asumir conceptos casi proscritos. Como podrán imaginar mis opiniones no son “aconsejadas por asesores de imagen” y mi perfil político menos aún sometido a encuestadoras pagadas como ajeno en todo y por todo al marketing y al cabildeo ante gobiernos extranjeros. No ando en plan de obtener votos para nada y si debiera ejercer responsablemente alguna función, solo las admitiría dentro de un gobierno de facto, de Junta Civil-Militar, dispuesto a corregir a fondo las gravísimas taras de nuestro sistema político, económico social, monetario, diplomático, militar y muchas más.
Como no ando ni anduve detrás de ninguna artificiosa figuración pagada por intereses inconfesables, y esa fue mi conducta por los 16 años de este régimen donde asumí plenamente mi irreductible oposición a su oprobio, como antes me opuse drásticamente a todos los gobiernos de la llamada Cuarta República, aun sabiéndome objeto de riesgos y consecuencias de la proscripción, de la segregación mediática, y del ostracismo propio del purgatorio político que deben pagar los irreverentes, nos negamos a ejercer de empleados de grupos de poder fáctico, generalmente barones guisadores con dinero mal habido o plutócratas de medios de comunicación a los que sirven los de plumas y cerebros alquilados, por quienes delinean una estrategia de coexistencia apaciguada con los dueños del poder, así estos sean piltrafas y mafiosos como los que detentan ese poder desde 1999.
La primera idea tabú es declarar abierta y decididamente que la oposición al régimen chavista-madurista-diosdadista encarnada por los de la MUD, e incluso sus asociados, aún los encarcelados convenientemente para enaltecer su liderazgo como víctimas directas del despotismo gobernante, son parte integrante casi indispensable de un régimen político que ya debe ser erradicado por la fuerza, habiendo quizá ya agotado, por fin, toda su capacidad de destrucción de la República y nuestras bases económico sociales como nación civilizada.
El chavismo solo puede sobregirarse en su permanencia en el poder solo como un factor de profundización del caos social, de la ruina económica y de la progresión hasta límites insondables de un Estado- Forajido que nos lleva, de continuar otros años o quizá solo meses más en el poder, a la pérdida total del control de nuestro propio asiento territorial como Estado.
Si las Fuerzas Armadas venezolanas no se deciden a erradicar el dominio económico y militar de la casta de mafiosos rojos, que se han alzado con el poder de Estado, solo quedará como único recurso a los verdaderos patriotas, el deber emprender una lucha por la suplantación de este ejército de hoy, bajo el mando del General Padrino López, en transe de convertirse aceleradamente en fuerza armada de cipayos, de cónsules títeres castristas y sobre todo dirigida por jefes mafiosos, repartiéndose estados y comarcas donde imperarían como fuerzas para-estatales, paramilitares, con territorios sojuzgados por sus bandas delincuenciales.
Estaríamos de retorno al siglo XIX de la anarquía y del tormento venezolano con nación descuartizada por los caudillos regionales y sus mesnadas militares, robándose ya no gallinas y ganado, sino bienes y hacienda de quienes en mala hora vivieron arrinconados estos últimos 16 años, confiando en burócratas clientelistas y en lidercitos patiquines, que querían mantener la paz pactada con los opresores, a cambio de migajas, como contraprestación por sus servicios, de mojigatos y blandengues, apostando siempre a lograr las asignaciones y cupos de dólares CADIVI para sus protectores y mecenas , como antes regatearon las de RECADI y los “auxilios financieros” siempre fieles, antes a los grandes partidos de la Cuarta y ahora, en todos estos años esclavos del poder castrista, sumisos a las “vías institucionales y electorales” para dizque salir y que “por las buenas” de ese régimen de bandidos y crueles sátrapas de una dictadura totalitaria extranjera, de quienes solo podemos salir a “piedra plomo y candela”.
Es esto lo que vengo proponiendo desde hace 16 años con muy escaza suerte es cierto, hasta llegar a esta hora dramática que valida ampliamente nuestras ideas, antes descalificadas apriorísticamente, para ahora poder presenciar el derrumbe próximo de la hegemonía de los cómplices MUDOS de los rojos, que va pareja o anticipa la de los propios jerarcas del Estado, que siempre pensaron en sentido contrario al nuestro, hasta entregarnos hoy esta ruina nacional en la perspectiva, ahora inaugurada, cuando se señala por fin al régimen venezolano, como portador de calamidad mundial, por naciones poderosas y no solo USA, que debaten sobre nuestro destino, lo que nos hace presagiar ver nuestro suelo muy probablemente ocupado o presionado por fuerzas militares extranjeras multinacionales.
Este gravísimo transe histórico pudiera evitarse solo debiendo derrocar el régimen rojo por insurrección nacional y si ello se tornare imposible porque estas FFAA actuales defienden este régimen de forma activa y beligerante, entonces tendríamos que asumir irremediablemente la necesidad de la construcción de unas nuevas Fuerzas Armadas que liquiden a las actuales mediante una confrontación armada interna de guerra asimétrica e irregular.
Si se saca el poder despótico de los rojos, de todas maneras habría que regenerar de forma expedita las FFAA, para depurarlas apenas se tome el poder, por cuanto estas están sumidas, por diseño e irresponsable decisión de sus altos mandos, en la más abyecta postración ante los dictados de Castro-Maduro-Diosdado, por cuanto las FAN renunciaron hasta hoy a TODAS sus obligaciones, en particular el haber tenido que defender nuestro suelo de sus primeros y más grandes enemigos en un siglo: la burocracia depredadora y criminal que Chávez entronizó en el poder de Estado, con la complicidad de las élites empresariales y de politiqueros clientelistas de la Cuarta que siguieron enriqueciéndose obscenamente con la nueva boli burguesía roja de la que se hicieron socios en la mantención de este poder espurio, que ahora se hizo mafioso y de vocación destructora de nuestra unidad, existencia y permanencia como nación libre.
Un gobierno de hampones, narcotraficantes y déspotas represores, que logró hasta verse caracterizar y proclamar como como una amenaza real para la seguridad de la nación líder de occidente, no es cualquier cosa y ese anuncio esta solo insinuando las verdaderas razones, las que todavía no se asumen nítidamente en sus verdaderas dimensiones, que son las que conoceremos en carne viva como verdadera tragedia histórica si no salimos de esta plaga gobernante.
Nuestra nación aún puede tener un destino luminoso y que nos evite atravesar por esa tragedia de ser campamento de calamidad humanitaria y territorio bajo ocupación de fuerzas militares extranjeras, de naciones amenazadas por nuestro caos y/o por las ejecutorias del Estado-Forajido chavista, todo depende en primer lugar de una ruptura militar y por supuesto de los civiles habiendo exigido que las FFAA asuman sus responsabilidades con la patria de todos execrando los forajidos.

VOLVER A EXPLICAR TODO # 1 URSS, China, Cuba, Venezuela ¿Algo en común?

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Alberto Franceschi G.
14 de abril de 2015
Una vez el Emperador Napoleón Bonaparte sentenció: “no despertéis al gigante chino porque todos tendremos que lamentarlo”. Dos siglos después ha ocurrido que nada hubo que lamentar sino celebrar, que a 35 años del reintegro de China Comunista, a una relación plena de ella con la economía capitalista mundial y con el sistema legal de la ONU, emprendida por el visionario Presidente de USA Richard Nixon y su secretario de Estado Henry Kissinger, China sea hoy uno de los pilares del dinamismo económico y tecnológico del planeta, desde que su líder Deng Tsiao Ping desde 1978, inició la modernización de esa, la más populosa, nación de la tierra.
Solo a ignorantes consumados se les puede ocurrir seguir pensando que China sea lo que si fue en el pasado, como realidad de potencia de economía estatista y casi autárquica con un sistema político totalitario de partido único y con una burocracia omnipresente.
Lo que sigue imperando allí es efectivamente una enorme burocracia casi absolutista, pero a diferencia de la etapa anterior (desde su fundación en 1949 hasta la muerte de Mao) esta clase dominante debió modernizarse y generar mecanismos de logro de consensos muy complejos, que incluyen la renovación regular y previsible de sus autoridades a todos los niveles.
Los cambios en la base social del estado chino, sigue también modificando la estructura de la clase burocrática gobernante, que modifica radicalmente sus conductas de maleabilidad en sus adaptaciones, para seguir sosteniéndose con una gran movilidad del ingreso y ascenso a ella de nuevos componentes, surgidos de la economía privada y mixta (asociada al estado) ganando con ello “legitimidad”, ateniéndonos por supuesto a una muy distinta óptica, para ver el desarrollo de esa sociedad de cultura y orígenes históricos extremo-oriental, en todo y por todo distinta a nuestros parámetros occidentales.
Olvidémonos, para empezar, de reclamar a los chinos las prácticas de la democracia formal representativa. En esa nación imperan otros valores, otros fines, otras NECESIDADES, donde por ejemplo obtener abrigo, comida, salud, transporte y educación para 1.600 millones de seres humanos no es algo sencillo.
Habría que comenzar, para entender ese proceso histórico chino, con lo que Marx estudió someramente como el “modo de producción asiático” que implica la continuidad de tiranías de burocracias de estado, en el sistema de propiedad y en la organización y usufructo del poder de control de los medios de producción, y del propio poder político, que antes fueron propiedad de dinastías, noblezas de órdenes y clanes, señores de la guerra etc, y ahora del partido comunista gobernante, desde 1949, con importantes cambios en su funcionalidad, en los que ahora cabe la permisividad a sus miembros de pertenecer a una amplia gama de poderosas actividades económicas con nexos sociales privados. Citemos como huella de fenómenos nuevos él solo ejemplo pertinente de la corrupción, del enriquecimiento súbito de funcionarios del partido y a contrapelo de ello, la severa penalización de esas prácticas, que llevan incluso a la pena de muerte ejemplarizante de algunos.
He querido plantear el caso de China para quitar algunas telarañas en la comprensión de nuestra propia problemática venezolana. El chavismo no es un producto histórico que tanga que ver con la construcción y menos con el desmantelamiento de un régimen comunista.
Aquí no lo hubo como en la URSS o en China, y por lo tanto menos aún se dio el súbito surgimiento de un sistema que al ser desmantelado como modelo comunista de producción y distribución, sus beneficiarios más conspicuos, se vayan directo a constituir una casta hasta mafiosa de nuevos propietarios ad-hoc, que controlan los enormes recursos de las empresas del estado que se desmantelan y toman forma de apropiación delictiva del grueso de ellas.
La gran movilidad social China se produjo al permitirse empezar por las grandes medidas de modernización económica que indujeron a la modernización de la propia burocracia gobernante.
En Rusia, que heredó los males de la URSS, el estallido político bajo Gobachov-Yelsin realizó el mismo proceso chino, pero en el más absoluto desorden y con el desarrollo previo de una enorme mafia del mercado negro.
La mafia político-militar-policial no es casualidad que tenga como eje a Vladimir Putin, una personalidad icónica que fue y sigue siendo el jefe de la siniestra policía política que mantiene el poder desde hace 20 años.
Al parecer, en la Cuba de los Castro, también habría comenzado a producirse una evolución que los demócratas de Obama y los Clinton quieren acompañar (y la derecha republicana hacer abortar) y que implicaría un viraje hacia la restitución de la propiedad privada y de bienes de producción incluso en manos del odiado “capital imperialista” manteniendo en lo sustancial, como en China, la burocracia totalitaria del partido comunista, ejerciendo el poder aunque deba flexibilizarse, si o si, dado el fenómeno de las peticiones democráticas y en particular las libertades, de la enorme emigración cubana anticastrista en Florida y el enorme papel que debería cumplir en la reconstrucción capitalista cubana hasta ahora tímida, pero de grandes expectativas futuras.
EL caso venezolano es algo muy distinto y por eso el interés de colocarlo en la perspectiva de esas naciones donde si hubo revoluciones poderosas, estatizaciones totalitarias en su economía y edificación de una burocracia de partido único.
Venezuela no tuvo, no tiene y NO TENDRÁ nada que ver con lo ocurrido en esas sociedades. Aquí hubo fue un Estado de economía petrolera rentista, de capitalismo dependiente, subordinado al capital financiero mundial y deformado por el excesivo control estatista, derivado de los intereses de las maquinarias clientelares de los partidos políticos y las élites económicas allegadas al privilegio sobornado del favoritismo gubernamental, que les deparaba ventajas a unos u otros de los grupos empresariales, según fuesen los núcleos dominantes de la maquinaria del Estado rentista.
La tradición jurídica heredada del imperio español otorgó al Estado la propiedad del subsuelo, y a esto se añadió la vorágine de acumulación de propiedad terrateniente por parte del Estado sobre todo desde 1959, para sus proyectos “distributivos” de patente populista.
Si a esto agregamos que bajo esos mismos preceptos se acogió el modelo CEPAL, desde principios de los años 60, bajo el modelo adeco-copeyano socializante y se impulsó una inmensa inversión pública, subsidiada por esa enorme renta petrolera, el crecimiento del “estado empresario” y toda la gama de empresas (CANTV, CVG, PDVSA y cien otras) resultó generando que la economía privada y la mayoría de las grandes empresas y bancos, en muchas formas ligados a ese capital estatal, se hicieron subsidiarios receptores activos de bajos costos, por insumos artificialmente bajos, más bien pagados por el ingreso del país.
Lo más lógico también es que esas empresas privadas, que producían ganancias inmerecidas, dada su escasa productividad propia como capital privado, resultaron dependientes de ese maná público de forma cada vez más parasitaria.
Todo ello terminó por hacer casi lógica también la aparición y reforzamiento permanente de esas elites de “guisadores” ligados al clientelismo político y a sus colosales privilegios y capacidad corruptora.
El chavismo y su peor herencia el madurismo-diosdadismo representa en realidad una ESTRICTA CONTINUIDAD del modelo económico montado sobre la exacerbación de TODOS los parámetros que fueron hegemónicos durante los últimos 50 años.
Lo único distinto es que de forma cínica y empleando a fondo la palanca del resentimiento social y la demagogia, el chavismo se propuso y logró una alteración importante en la conformación de las elites beneficiadas, constituyendo un nuevo segmento muy numeroso, que puede ser cuantificado en algunas decenas de miles de nuevos ricos y de viejos ricos reciclados de multiplicada fortuna, que fue ahora obtenida en los últimos 10 años a expensas directas y delictivas, por apropiación de la renta petrolera, distribuida por vía del control de cambios. CADIVI.
Ya en tiempos de anteriores esquemas de CONTROL DE CAMBIOS como RECADI, los auxilios financieros, condonaciones masivas de deuda, venta de activos de FOGADE etc. las viejas clientelas de AD, COPEI, MAS, Calderismo, etc, habían ensayado en niveles, ya escandalosos para esos tiempos la apropiación delictiva del ingreso petrolero, (habían multimillonarios ex ministros, ex PDVSA por ejemplo) pero el caso más famoso fue el de las corruptelas de RECADI “los banqueros me engañaron”, Jaime Lusinchi dixi, y por supuesto las enormes estafas bancarias bautizadas “auxilios financieros”.
EL CHAVISMO NADA INVENTÓ, sencillamente no guardó recatos, innovó formas más perversas de expoliación y depredación de bienes públicos, multiplicó su demagogia social de distracción, bajo el amparo de su régimen político, financiando todo con una excepcional entrada de divisas que le permitió TODO, o casi todo, porque su demiurgo no pudo evitar morirse de un cáncer, pese a que su Cuba que debía curarle, se llevó, sin esa contraprestación, decenas de miles de millones de dólares que nos chulearon sus burócratas.
Lo original del chavismo es no exigir una contrapartida en producción creciente para obtener, como bajo el sistema clientelar de AD-Copei, MAS, Calderismo, un mayor subsidio obsceno de las ganancias capitalistas, menos aún en la burguesía bancaria donde el parasitismo se hizo extremo.
El tráfico de influencias el malandraje y el latrocinio masivo directo sustituyó la intermediación de producción con insumos importados, comercio exterior y manejos financieros privilegiados.
Por necesidades del hegemonismo político y su arbitrariedad consustancial con la ignorancia y autoritarismo de toda esta clase de bárbaros e improvisados sabiondos, haciéndose vías de poder para obtener enriquecimiento expedito, todo el modelo terminó por naufragar desde el tramo final del propio poder de Chávez y se hizo explosivo en esta fase terminal de Maduro-Diosdado, previo al simple estallido, y es de este tema, su diagnosis y prognosis que nos ocuparemos en las próximas reflexiones. Porque es necesario VOLVER A EXPLICAR TODO.

Volver A Explicar Todo # 2 Es Difícil Decidir Quién Nos Entierra Mas

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Alberto Franceschi G.
14 Abril 2015
Ya empieza a ser común aceptar, como si fuesen sólidas las afirmaciones, supuestamente llenas de contenidos reales, aquellas consejas que designan y casi “adornan” nuestra identidad nacional, sobre que: “los venezolanos” somos quienes tenemos la culpa de padecer este régimen del malandraje rojo, por ser cómplices, dicen unos, por ser tarados dicen otros, por oportunistas irresponsables, por ser corruptos y ladrones innatos, y un largo etc.
Nuestra mayor calamidad histórica como nación sería aceptar esa ideología, como portadora de una realidad sustancial , por la sencilla razón que nos desmoraliza, corrompe y sobre todo genera un escepticismo definitivo sobre la vocación histórica de nuestra propia identidad nacional, asumiendo las peores consecuencias: la de hacer de nosotros una simple polvareda humana y acatar que seamos solo una horda, sin la menor cohesión y donde una especie de canibalismo sociológico lleva a cada quien a desatar su propia cacería de recursos de sobrevivencia, así sean mal habidos porque todo vale, sin ningún parámetro ético, sin censura ni límites. Y eso amigos no podemos aceptarlo porque sería resignarnos al advenimiento de la barbarie. No hablamos ni siquiera de una vida tribal porque ello supone: el bien de la tribu y su autodefensa contra las concurrentes.
Hablamos si esa fuese nuestro único destino el atenernos a una situación históricamente inédita de descomposición social en un conglomerado mayoritariamente urbano, absolutamente desarticulado y anárquico, peleando violentamente por metros de hábitat y dependientes de circuitos de aprovisionamientos en manos del hampa disfrazada de mercado negro, o dicho más crudamente aun aceptando esa tutela de los dueños de ese mercado.
Me imagino que todos conocen que de una situación así, solo se sale con la tiranía del segmento más desalmado, que logre volver a poner orden y estratifique con sus propios criterios el acceso a los bienes, por definición excluyentes y que debería escoger formas de autoridad de los que no alcanzamos a prever su signo.
Una de nuestras grandes irresponsabilidades como nación es la creencia de su mayoría sobre que seríamos inmunes a los efectos del caos, por no percibir lo demoledor de la acumulación de los factores que lo incuban de forma casi imperceptible en nuestra cotidianidad.
A esta altura de enunciados cabe preguntarse ¿Cómo es posible que Chávez y el chavismo durante 16 años haya contado, aun siendo fraudulento TODO su proceder y particularmente el manejo delincuencial del sistema electoral, sin embargo siempre haya contado con grandes comparsas en los sectores políticos a cambio de una contraprestación de miserables migajas que hacen ricos, o comensales de segunda, a algunas decenas de miles de los miembros de las clientelas opositoras?
Para imaginar un país definidamente perdido, y felizmente no es ese el caso, deberíamos imaginarnos todos nosotros como una masa de cínicos cayéndose a dentelladas por el famoso ingreso petrolero, ahora en radical mengua, una vez desaparecida la coyuntura de precios altos y sobre todo habiéndose esfumado la masa de ingresos e impedido acumular las reservas por haber sido dilapidadas por el gigante galáctico y sus secuaces todos estos años con despilfarro y saqueos.
Me cuento entre los millones de venezolanos que NO aceptan, es más que detestamos, más aun sin ser ingenuos, que se nos considere responsables de las calamidades que hoy padecemos.
VENEZOLANOS es mucha gente. No podemos aceptar esa generalización de compartir iguales responsabilidades, sin correr el riesgo de hacer incomprensible nuestra realidad, además de nuestra historia y por sobre todo, si aceptáramos las consejas fatalistas, nos condenaríamos a la inviabilidad futura de nuestra nación.
No creo, para abreviar que un anónimo yanomami, hundido en su selva contemplando impotente a garimpeiros que destruyen su hábitat, tenga la misma responsabilidad que el Señor Lorenzo Mendoza que se dice maneja con su empresa el 8% del producto bruto interno de nuestra economía nacional.
No pueden concebirse equivalentes las responsabilidades de una pareja de emigrados en Weston, Florida, que durante 14 años pudieron terminar de levantar a sus 3 hijos y graduarlos, manteniendo una bella familia de recursos modestos pero de grandeza espiritual, con por ejemplo el señor F. Bernal que ya dirigía en 1990 una banda de atracadores a blindados siendo miembro de la Policía Metropolitana, teniendo como compañera de fechorías a la hoy “Primera Combatiente” y que 25 años después siguen juntos, reestructurando la fuerza de choque de los “colectivos” violentos que controlan el hampa caraqueña, tarea que comparten con su misión paramilitar como fuerza de apoyo a Maduro y de chantaje político incluso contra otras fuerzas paramilitares concurrentes.
No son equivalentes, ni comparables, aquellos que perpetraron como criminales contra su nación la participación obscena como grandes magnates financistas de la campaña de 1998 y plutócratas mediáticos que inclinaron con su opción la elección de Chávez en ese año y luego fracasados en su propuesta golpista de 1992 sostenerlo en el poder con candidaturas opuestas de fantoches, que hicieron el papel de legitimadores vendiendo su progenitura a la hora de declarar, luego de los escrutinios fraudulentos, la victoria del déspota o de su sucesor designado con las peores marramuncias leguleyas de ese Tribunal Supremo de hampones.
No es equivalente la responsabilidad del militante de base del PSUV que de forma ciertamente oportunista agarra una migajas del “cuanto hay pa´ eso” en su pertenencia a la clientela, que montan en un autobús para asistir al mitin caraqueño del “presi”, y de lo cual el deriva una bolsa de alimentos PEDEVAL y unos cuantos bolívares, además de la haraganeada durante todo el día de paseo y jolgorio “entre camaradas”, con la sobresaliente alcahuetería y alineamiento represivo de defensa incondicional de las tropelías del gobierno despótico contra miles de venezolanos desde el alto mando militar con el General Padrino López, a la cabeza como antes lo fueron los jefes desde el General Salazar en 1999, quienes no solo disciplinaron las FFAA ante la “obra” de destrucción nacional de Chávez, sino que siguen bajo de las órdenes de quienes están en declarada misión de hacer trizas el estado venezolano, que en el camino se lleva por delante la existencia misma de las esas FFAA.
Empecemos entonces a distinguir taxativamente que la responsabilidad de los venezolanos en general no puede ni debe ser confundida con la responsabilidad específica de las élites que con nombres y apellidos son los responsables directos del desastre nacional.
No voy a dar los consabidos nombres porque muchos han rectificado y pasado años tratando de borrar sus huellas, pero no se crean a salvo de lo que seguiremos escribiendo, no por el gusto de reabrir heridas, sino por la contumacia implícita en muchos de esos grandes jerarcas de la vieja clase política y económica, que se han convertido a lo largo de estos años en cómplices disimulados del hamponato gobernante pero cuya habito sigue siendo leal con la redundancia de su manía de estar cerca del poder, para derivar algún gran beneficio, así sea pastoreando traiciones que son en extremo útiles, a esta piltrafa de régimen desahuciado, pero aún vivo y con capacidad enorme de hacer mucho daño.
Quienes deliberadamente andan siempre repartiendo en forma general esa responsabilidad SOLO buscan ocultar las responsabilidades de elites específicas, incluso con notorias incumbencias individuales que por ese mecanismo de generalización son disueltas y por lo tanto tramposamente ocultadas del escarnio público.